El problema está en el aire
Cuando el aire está seco y caliente, la planta pierde por evapotranspiración más agua de la que alcanza a reponer por la raíz. El riego no corrige eso, porque el déficit no está en el suelo.
VIVEROS E INVERNADEROS
Una planta que transpira más de lo que repone deja de crecer. Controlamos el microclima de tu vivero para bajar el estrés hídrico y mejorar la tasa y calidad de planta terminada.
7 a 10 grados
Baja la temperatura la climatización evaporativa, en promedio
10 micras
Tamaño de la microgota que humedece el aire sin mojar la planta
1 día
Instalación de un sistema completo con técnicos propios
+100
Estudios de I+D hechos en Chile y Perú desde 2019
Una planta en vivero o invernadero transpira todo el día. Cuando el aire está seco y caliente, esa transpiración se acelera y la planta entrega más agua de la que alcanza a reponer por la raíz. Ahí aparece el estrés hídrico. El riego por sí solo no lo resuelve: el déficit no está en el suelo, está en el aire.
La causa es la misma que estudiamos en fruta de exportación: el déficit de presión de vapor, la diferencia entre la humedad de la planta y la del aire que la rodea. Mientras esa diferencia sea grande, la planta pierde agua por evapotranspiración, cierra estomas y deja de crecer al ritmo que debería.
El costo no aparece como una pérdida grande en un día. Aparece repartido: lotes que demoran más en llegar a tamaño, estacas que enraízan de forma despareja, plantas que terminan descartadas, camas que rinden menos que la temporada pasada. Al cierre, todo eso se junta en dos números: tu tasa y tu calidad de planta terminada.
Ese es el indicador que importa: no cuánta humedad marca el sensor a media mañana, sino cuántas plantas salen listas y en qué condición.
Un sistema de humidificación bien dimensionado controla el microclima y mantiene la humedad en niveles óptimos para lo que estás produciendo. Al subir la humedad relativa baja el déficit de presión de vapor: la planta reduce su pérdida de agua y aprovecha mejor la que tiene disponible.
Trabajamos con dos tecnologías, según el espacio:
Cuando el problema también es calor, la climatización evaporativa baja la temperatura entre 7 y 10 grados Celsius en promedio. Esa baja, por sí sola, reduce la demanda de agua de la planta.
Nuestro departamento de I+D nace en 2019 y lleva más de 100 estudios hechos en Chile y Perú. Los sistemas se validan en terreno, bajo distintas condiciones, junto a productores, instituciones de investigación y asesores.
Antes de proponerte equipos revisamos tu instalación: especie, etapa, volumen del recinto, ventilación y horas críticas del día. De ahí sale el dimensionamiento, no al revés.
Instalamos sistemas completos en 1 día, con equipo de técnicos propios, para entrar sin detener la producción. Fabricamos más de 6 modelos propios, así que el equipo se elige por el recinto y no por lo que haya en stock.
Después queda el seguimiento anual, con mantenciones y actualizaciones según el caso. También vendemos piezas y partes, y hacemos capacitación para quien opera el sistema todos los días.
Si tienes lotes que se atrasan o descartes que no logras explicar con riego ni con nutrición, conviene mirar el aire. Conversemos y lo revisamos con tu vivero a la vista.
Cuando el aire está seco y caliente, la planta pierde por evapotranspiración más agua de la que alcanza a reponer por la raíz. El riego no corrige eso, porque el déficit no está en el suelo.
La humidificación mantiene la humedad en niveles óptimos para la especie y la etapa que estás produciendo. Menos estrés hídrico y mejor uso del agua disponible.
Alta presión para volúmenes grandes, como un invernadero completo. Ultrasonido para espacios específicos y material sensible, como camas de enraizamiento.
No es cuánta humedad marca el sensor. Es cuántas plantas salen listas, en qué plazo y en qué condición. Ahí se mide si el sistema sirve.
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