El agua se lleva el calor
Para pasar de líquido a vapor, el agua necesita energía. La toma del aire que tiene alrededor. Ese calor que se lleva es la baja de temperatura que sientes.
CLIMATIZACIÓN EVAPORATIVA
Enfriar un packing, un galpón o una terraza sin gas refrigerante. La gota se evapora y, al evaporarse, enfría el aire. Entre 7 y 10 grados menos en promedio, sin mojar.
7 a 10 °C
Baja de temperatura promedio
60 bar
Presión de trabajo del sistema de alta presión, 800 PSI
10 micras
Tamaño de la microgota que se evapora antes de mojar
En plena temporada, un packing caluroso rinde menos. La gente trabaja peor y la fruta que espera llega en peores condiciones a la línea. La climatización evaporativa baja esa temperatura usando solo agua y presión.
El principio es un cambio de estado. Para pasar de líquido a vapor, el agua necesita energía, y esa energía la saca del aire que tiene alrededor. El aire entrega calor, la gota se evapora y el aire queda más frío. No hay gas refrigerante de por medio: hay agua que se transforma en vapor.
La clave está en el tamaño de la gota. El sistema de alta presión de PIJ trabaja a 60 bares (800 PSI) y genera microgotas de 10 micras. Una gota de ese tamaño se evapora casi al instante, antes de tocar el suelo, la fruta o al operario. Por eso el sistema enfría sin mojar.
En promedio, la temperatura baja entre 7 y 10 grados Celsius. Ese rango no es un número fijo: depende del aire que tengas.
La climatización evaporativa funciona mejor donde la humedad relativa es baja. Si el aire está seco, tiene espacio para recibir vapor: la evaporación es rápida y la caída de temperatura es fuerte. Si el aire ya viene cargado de humedad, casi no evapora y casi no enfría.
Dicho de otra forma, el sistema rinde justo en los días secos y calurosos, que son los peores días de tu temporada.
En recintos cerrados y herméticos el efecto se agota rápido. El sistema necesita renovación de aire: que el aire húmedo salga y entre aire seco.
Conviene tener clara la diferencia, porque el equipo se parece y a veces es el mismo.
Cuando climatizas, el objetivo es la temperatura del ambiente y el confort de las personas. Cuando humidificas en postcosecha, el objetivo es el déficit de presión de vapor alrededor de la fruta, para que deje de perder agua y peso. Dos controles distintos, con criterios de diseño distintos.
Las dos cosas conviven en una misma instalación con frecuencia. Pero cuánta humedad poner, dónde y en qué momento sale del análisis de tu Cadena de Humedad, no de la sensación térmica.
Medimos temperatura y humedad relativa en el espacio real, en las horas que te importan. Con esos datos definimos si la climatización evaporativa te sirve, cuánto puede bajar en tu caso y con qué equipos. La instalación de un sistema completo toma 1 día, con técnicos propios de PIJ.
Si tienes un espacio que se vuelve insoportable en verano, escríbenos con sus medidas y su uso.
Para pasar de líquido a vapor, el agua necesita energía. La toma del aire que tiene alrededor. Ese calor que se lleva es la baja de temperatura que sientes.
Mientras más baja es la humedad relativa, más rápido evapora y más baja la temperatura. Con aire ya cargado de humedad el efecto es menor.
Packing, galpones, terrazas y andenes de carga. Donde un equipo de aire acondicionado no tiene nada que hacer, la niebla sí.
Climatizar apunta a la temperatura del ambiente y a las personas. Humidificar en postcosecha apunta a la deshidratación de la fruta. Son dos objetivos distintos.
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